Expedición de datos: Misión para revelar los sitios donde está prohibido manifestarse en Sudáfrica

el julio 16, 2013 en Noticias


Juan, ¿escuchaste eso? ¿Será el sonido de los dragones que rodean las montañas del Lago Orta en el norte de Milán? Tal vez es el rugido de los 134 asistentes del Tactical Technology Collective’s 2013 Info-Activism Camp: Evidence & Influence, donde toda una semana activistas, diseñadores y técnicos de 46 países se reunieron para escuchar, aprender y compartir sus experiencias.

-Pero espera… ¡Tal vez si sean dragones!
– ¡Sí, definitivamente son dragones!
-Peligrosos dragones de los datos y todos ellos asistieron al campamento. ¿Cómo podemos vencer a las bestias?

Retrato hablado del dragón donde solo se muestra una de las cabezas

– ¡Obviamente, con una expedición de datos!

(Advertencia para los lectores sensibles: puede haber sangre derramada a continuación…)

En el quinto día de la expedición, Lucy Chambers de School of Data, Juan Casanueva de Escuela de Datos, Max Richman representando a DataKind y Murray Hunter, activista por la libertad de información en Sudáfrica, llevaron a cabo una expedición en el TTC Camp. ¿Pero qué es una expedición de datos?

Como los alpinistas, los investigadores de datos trabajan mucho mejor en equipo. Con una mezcla perfecta de habilidades que van desde cuentacuentos e ingenieros hasta diseñadores, podrán obtener buenos resultados. Puede ser que también necesiten un guía (Data sherpa) que, en los momentos más oscuros de la expedición, los ayude a ver la luz.

En una expedición de datos, al igual que en una expedición de una montaña, muchas veces puedes ver los picos y trazar la dirección a la que quieres llegar. Pero algunas veces tienes que cambiar de ruta para poder llegar a la cima. Las expediciones de datos requieren de mucho ingenio para resolver los problemas que se presentan.

El problema medular – La información desigual

Entonces, ¿a qué dragón debemos perseguir?

Decidimos perseguir la prohibición impuesta por parte del gobierno de Sudáfrica a sus ciudadanos a manifestarse. A través de la campaña Right2Know, accedimos a los datos reunidos por más de treinta años, sobre los lugares donde el gobierno prohíbe que la gente se reúna para protestar, y que ya suman más de 400. Aunque suene ilógico, estos lugares prohibidos no son conocidos por los ciudadanos, y además no se sabe con qué criterio el gobierno asigna estos puntos. Ninguno de estos datos se puede pedir al gobierno por la ley de transparencia. Así que 50 participantes nos unimos para derrotar a éste dragón de dos cabezas.

En caso de que se lo pregunten, podemos matar a un dragón de dos cabezas… cómodamente sentados en una habitación.

Dejando el campamento – Inicio de la exploración

Después de discutir la problemática, cada participante desempeñó un papel en la misión. Desde exploradores hasta cuentacuentos, pasando por ingenieros, divididos en dos equipos. El primer equipo se centró en encontrar los lugares donde la gente no se puede manifestar, y el equipo número dos en los motivos por los cuales esto sucede.

Nuestra expedición se dividió en 4 fases para derrotar el dragón de dos cabezas:

1) Cazar;

2) limpiar;

3) estudiar;

4) mostrar.

Durante los pasos 1 y  2, se buscó información en diferentes fuentes tanto gubernamentales como policiacas acerca de los lugares donde las protestas se permiten o se prohíben.  El equipo identificó una serie de sitios donde se puede obtener información para que Murray los pueda trabajar de regreso en Sudáfrica.

Durante los pasos 3 y  4, como en cualquier programa de cocina, preparamos una versión precocida de los datos que encontramos y le empezamos a dar forma. Murray ya había depurado cierta información y nos mostró algunos lugares que ya había identificado. Después los analizamos de manera grupal.

Con estos datos, el primer grupo agregó información adicional y taggeó los puntos clave donde no se permite manifestarse. Además los clasificaron en lugares públicos, privados y el tipo de inmueble que son. Después se identificó que la mayoría de los lugares prohibidos eran inmuebles gubernamentales.

El segundo grupo que se centró en el dónde ayudó a Murray a identificar cabos sueltos en el análisis de datos. Sobre este tema, Murray todavía sigue trabajando. No arruinaremos su diversión; sólo esperamos que nos mantenga al tanto de los avances.

La matanza del dragón

Murray se entusiasmó enormemente con los hallazgos realizados por el grupo de exploradores. Ahora está preparado para regresar a su ciudad y matar al dragón de dos cabezas.

Tips para los cazadores de datos

En la sección que se presenta a continuación, Murray resalta el impacto que esta expedición de datos tuvo en su proyecto y comparte su experiencia esperando que sea útil para otros exploradores.

Cazadores en busca del dragón de dos cabezas

Encuentra un problema que se pueda solucionar con datos

Seguramente esta frase es obvia para los veteranos en el tema, pero muchos de nosotros hemos visto cómo en los hackatones la gente más inteligente y más entusiasta no puede trabajar porque no tiene un problema que se pueda resolver con datos. Pierden gran parte de su día intentando sentar las bases del problema. Pero si llegaran a estos eventos con el problema bien definido, la expedición podría empezar, y con más facilidad se generaría una solución.

Llega con una base de datos (o con todas las que quieras)

Llega con una base de datos que pueda solucionar el problema que tengas en mente. Algunas veces, construir una base de datos puede ser cuestión de horas, o incluso de días. No te arriesgues a perder valioso tiempo con tu equipo por falta de una buena base de datos.

El texto original se encuentra en inglés en la página de School Of Data.

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